
Holaaaa.

Mi cabeza es un verdadero peligro. Tiene tantos pasadizos secretos que ni yo misma he conocido aún, esta lleno de frases, canciones, libros, gotas de rocío. No sé sabe que puede salir de él, es tan extraño. Como yo misma. Se pierde, llora, y se encuentra de nuevo. No sabe hacia dónde va, pero sabe que debe seguir en movimiento. Mira todo a su alrededor y agradece las corrientes de viento frío. No lo comprendo, ni me comprendo a mi misma. Pero ¿de que me serviría de todas formas? Debe ser aburrido saber exactamente todo, tener todo planificado. Prefiero enterarme poco a poco de dónde estoy, que he venido a hacer, y para qué. Algún día tendré las respuestas que tanto ansío. Pero ése día, aparentemente, no será hoy.

Quiero hacer tantas cosas que ni sé por dónde empezar. Recuperar el tiempo perdido. Llenar cada momento de música, movimiento y sentido. Estoy cansada de esperar algo que nunca llega. Tal es así que he decidido ir a buscarlo yo. Dondequiera que esté, lo encontraré, encontraré una razón para seguir viva. Y se convertirá en todo. En mar y cielo. En tierra y fuego. En lágrimas y risas. En cristal y piedra. En sangre y tinta. En mundo, un mundo infinito.